Hidrocele

Es el aumento de volumen de uno ó ambos hemiescrotos, por derrame de líquido seroso amarillento en la cavidad vaginal (ubicada entre las hojas parietal y visceral de la túnica vaginal del testículo).

Clasificación

Clínica

Diagnóstico

Es clínico, y el diagnostico se confirma mediante la sencilla maniobra de la transiluminación (más visible a mayor volumen de líquido).

La ecografía, es importante no ya para confirmar el diagnóstico de hidrocele, sino para determinar la anatomía del testículo y epididimo que subyacen en la cavidad de la hidrocele.

Tratamiento

No existe el tratamiento médico.

La punción y evacuación del líquido contenido, es una solución transitoria ya que en poco tiempo se vuelve a coleccionar, con el peligro de una infección consecutiva a la maniobra.

El tratamiento quirúrgico consiste en resecar o plegar la túnica vaginal, dejando en contacto el testículo y epidídimo con las cubiertas escrotales internas que podrán reabsorber el trasudado que se vaya generando luego de la cirugía. La indicación del mismo, está dada por las molestias que padezca el paciente. Cuando adquiere gran volumen puede producir problemas estéticos y favorecer la aparición de intertrigo. El pene llega a quedar sepultado en los grandes hidroceles.

Quiste del cordon

Esta patología, se produce por la persistencia parcial del conducto peritoneo vaginal, ocluido en sus extremos, pero permeable a cualquier altura del cordón espermático. Carece de trascendencia y, si alcanza volúmenes tales que dañen el pedículo espermático, debe ser extirpado.

A diferencia del hidrocele, en los quistes del cordón se logra palpar el testículo. El tratamiento se puede realizar por estética o dolor, y es quirúrgico.