Se entiende como osteomielitis a la inflamación ósea con todas sus manifestaciones neurohumorales. Puede ser de dos tipos: inespecífica/piógena, ocasionada frecuentemente por cocos Gram +, o específica ocasionada por TBC, bacilo de Hansen o gonococo de Neisser.

El origen de la etiología inespecífica puede ser hematógeno, por vecindad, por inoculación o iatrogénico. Las de origen hematógeno tienen como particularidades:

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Patogenia

La llegada de los gérmenes a la zona metafisaria de un hueso largo, produce la reacción inflamatoria inicial, con intensa congestión, edema y supuración.

Inicialmente, afecta sólo médula del hueso esponjoso y luego, a través de los conductos de Havers y Volkmann, el exudado purulento se dirige a la superficie del hueso y separa el periostio. Si el proceso continúa, forma abscesos subperiósticos que suelen avanzar hasta el cartílago de crecimiento.

Se puede producir una rápida alteración ósea, con ruptura de la cortical y necrosis por despegamiento del periostio que priva al hueso subyacente de su circulación.

El periostio con buen aporte vascular continúa formando hueso que circunscribe la necrosis cortical (involucro). Un mal tratamiento, un tratamiento inoportuno o la alta virulencia del germen, pueden hacer que el proceso evolucione a la cronicidad.

Cuadro clínico osteomielitis aguda hematógena

Exámenes complementarios

Diagnóstico diferencial