El estímulo sexual comienza a nivel de la corteza cerebral, esta integra esta información en estructuras subcorticales talámicas (núcleo paraventricular y área preóptica medial). En el tálamo va a producirse un aumento de dopamina (con serotonina baja), que está relacionada con la erección (estímulo proerectógeno). Por otra parte, para lograr la eyaculación necesitamos tener alta tanto la dopamina como la serotonina.

El impulso comienza a recorrer los nervios, primero la médula espinal, y luego va a salir por el SNP autonómico. Las fibras simpáticas son toracolumbares (T10-L2) y las parasimpáticas S2-S4. Todo esto se va a reunir en el plexo pudendo y van a ir a inervar los órganos blanco. Los nervios cavernosos transcurren entre el recto y la próstata, perforan el diafragma urogenital y la túnica albugínea y penetran en el cuerpo cavernoso.

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Erección: ppal protagonista parasimpático con sus fibras colinérgicas. NANC: aumenta secrec de ON.

Hemodinamia

Comienza a llegar el estímulo pro erotógeno, se dilata la parte arterial; cavernosa, sinusoides (los que más capa muscular tienen). Las vénulas tienen mucho menos pared muscular y comienzan a obliterarse, comprimirse, por lo cual la sangre no puede retornar. Esta es la base de la erección, representando el 1º mecanismo veno oclusivo.

Se forman los plexos venosos subtunicales: 2º mecanismo veno oclusivo. Cuando estas lagunas venosas se comprimen contra la túnica albugínea, no puede salir la sangre.

Tercer mecanismo veno oclusivo: a nivel perineal hay dos músculos; bulbo esponjoso e isquiocavernoso. Estos toman protagonismo cuando llega el momento de la erección máxima. Van a tener contracciones primero tónicas y luego tónico clónicas (estas últimas llevan a la expulsión del bolo seminal).