Los traumatismos que producen lesiones óseas o ligamentarias llevan a alteraciones funcionales, relacionadas con la severidad de la patología y el tiempo transcurrido.
Las fracturas y luxaciones más frecuentes son: fractura del escafoides y luxación alrededor del semilunar.
En el examen clínico es importante investigar: mecanismo, dolor, deformación, edema, limitación funcional, movimientos anormales.
El diagnóstico generalmente puede corroborarse con Rx (frente y perfil).
La artrografía se indica para diagnosticar lesiones ligamentarias; y en patologías específicas están indicadas TAC, RMN y centellograma.
Se produce por una caída sobre la mano extendida, en posición neutra. En un primer momento produce la ruptura de los ligamentos palmares del carpo, luego el hueso grande contacta con el radio, “palanquea” al semilunar y lo expulsa hacia adelante.
Clínicamente se observa edema, limitación del movimiento y también pueden aparecer parestesias o hipoestesia, por compresión del mediano.
El diagnóstico se confirma con Rx (frente y perfil). Se observa semilunar sin relación con epífisis distal del radio y el hueso grande. Es muy importante que el diagnóstico sea rápido dado que a las primeras horas se puede realizar reducción manual por tracción y compresión del semilunar luxado; si se demora, la reducción debe ser quirúrgica por vía palmar.
(*) cuando el semilunar conserva su relación con epífisis distal del radio y se desplaza el resto del carpo, la lesión se denomina perilunar.

Es la fractura más frecuente del carpo. El escafoides se ubica entre la 1ª y 2ª línea del carpo, con 6 superficies, de las cuales 5 están cubiertas por cartílago articular y solo una (dorsal) recibe circulación que entra por el tercio medio y distal. El polo proximal del escafoides es una estructura intraarticular completamente cubierta por cartílago hialino con pobre circulación. Una fractura que separa el polo proximal puede comprometer la supervivencia del segmento óseo.
El mecanismo típico de fractura es una caída con la muñeca en dorsiflexión y desviación radial, y la carga se produce fundamentalmente en la mitad radial de la mano.

La radiografía confirma el diagnóstico. Deben tomarse de la muñeca de frente (con puño en desviación cubital), de perfil y en dos proyecciones oblicuas.
Si se sospecha clínicamente la fractura y no se observa en la radiografía, debe inmovilizarse el miembro por 10-15 días y repetir las radiografías.

Es importante conocer: