Las fracturas diafisarias del antebrazo se clasifican, según su localización, en fracturas del tercio superior, medio e inferior, tomando como referencia la curvatura del radio.

Según el tipo de fractura la AO/ ASIF lo clasifica en tres tipos:

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A: Trazo transversal simple de cada hueso o de ambos.

B: Con fragmento en mariposa de cada hueso o ambos.

C: Distintas combinaciones de fracturas completas.

Usamos el término declaje cuando en las fracturas del antebrazo la parte proximal se ve en proyección de frente, mientras que la distal aparece de perfil.

Cuando el trazo de fractura se ubica por encima de la inserción del pronador redondo, el segmento superior es llevado a la supinación completa y el distal a la pronación total; la no reducción y la consiguiente consolidación de esta posición dejará una importante limitación de la movilidad.

La fractura por debajo del pronador redondo hace que el declaje sea menor. Estos desplazamientos deben tenerse en cuenta cuando se opta por el tratamiento incruento El objetivo final del tratamiento es conservar al máximo el movimiento a nivel del codo y la muñeca, y de la pronosupinación. Esto se alcanza con reducción anatómica de la fractura mediante osteosíntesis sólida y estable que permita movilización prematura.