Se define así a la pérdida involuntaria de orina a través de la uretra objetivamente demostrable y de tal magnitud que constituya un problema higiénico y social. La incontinencia urinaria debe de considerarse no como una enfermedad, sino como la manifestación de distintas disfunciones del tracto urinario inferior, no sólo un problema médico, sino también socio-cultural, lo cual lleva a infravalorar su prevalencia.
Epidemiología
Es un problema frecuente que aumenta con la edad, siendo especialmente relevante a partir de la década de los 60.
Clasificación
Segun la presencia temporal, dos formas de incontinencia:
- Incontinencia transitoria o aguda (evolución menor de cuatro semanas), destacando entre las causas la infección urinaria, estados de confusión mental, fármacos (sedantes, diuréticos, antidepresivos…), vaginitis atrófica en la mujer, impactación fecal y limitación de la movilidad.
- Incontinencia establecida, crónica o persistente, cuyas principales causas son la hiperactividad del detrusor, la hipoactividad del detrusor, la obstrucción infravesical y la incompetencia esfinteriana.
Por criterios clínicos podemos diferenciar:
- Incontinencia por urgencia: Pérdida involuntaria asociada con deseo intenso y repentino que no se puede inhibir voluntariamente. La urgencia puede ser motora (inestabilidad vesical o vejiga hiperactiva) o sensitiva (temprana sensación de plenitud vesical con escaso llenado).
- Incontinencia de esfuerzo: Es la pérdida involuntaria de orina a través de la uretra sincrónicamente al aumento de la presión abdominal en ausencia de contracción del detrusor (tos, estornudo, ejercicio físico…). Es más frecuente en mujeres.
- Incontinencia de orina mixta.
- Incontinencia postural: cuando se levantan de la cama.
- Incontinencia por rebosamiento: Ocurre cuando la resistencia uretral es menor que la presión vesical al final del llenado, secundariamente a problemas del vaciado (cuadro de retención urinaria). Cuando hay residuo postmiccional aumentado, pacientes que nunca terminan de vaciar completamente la vejiga, esa acumulación de orina que muchas veces supera la capacidad máxima de la vejiga, determinado por volumen exagerado, hace que esa presión sea mayor a la del tracto de salida, y los pacientes pierden. En general es una pérdida constante.
- Enuresis nocturna: incontinencia de orina que ocurre solamente durante la noche. Más frecuente en la infancia.
- Incontinencia de orina continua: asociada a rebosamiento. Más relacionada con situaciones donde hay una comunicación entre el tracto urinario y algún otro epitelio (fístulas). Las más frecuentes son las vesicovaginales, la vagina no tiene esfínter, y la paciente pierde constantemente, a medida que va almacenando la orina, va goteando.
- Incontinencia de orina insensible: el paciente no nos puede referir con que se relaciona la pérdida. Los pacientes simplemente ven que esta la ropa mojada, o que tienen que usar protectores.
- Incontinencia de orina coital: solamente durante el coito, durante el intercurso o durante el orgasmo (contracción involuntaria de la vejiga durante el orgasmo).
- Incontinencia de orina funcional: se da por la incapacidad del paciente en llegar al baño; por alguna incapacidad motora, o pacientes con demencia que no se acuerdan que tienen que ir al baño.
- Incontinencia de orina multifactorial: no se puede encuadrar en ninguna de las anteriores.
- Incontinencia postmiccional en el varón (goteo postmiccional) con dos posibles mecanismos: Defecto de contracción en la uretra posterior y bulboesponjosa persistiendo la contracción del detrusor, o alteración del mecanismo de eliminación de orina en la uretra anterior conservando el funcionamiento de la posterior.
Incontinencia urinaria de urgencia
Es la queja de pérdida involuntaria de orina asociada a urgencia/sensación imperiosa de orinar.
La Vejiga hiperactiva (VHA) es la aparición de contracciones involuntarias no inhibidas vesicales. Es un síndrome caracterizado por urgencia miccional, con o sin incontinencia, que por lo general está asociado a frecuencia y nocturia, en ausencia de infección urinaria u otra patología que pudiese justificar el cuadro. La incontinencia se produce en cualquier posición, aunque suele desencadenarse con los cambios posturales y en ocasiones con el esfuerzo, aunque la fuga no es sincrónica a la producción del mismo. En la cistomanometría se observan contracciones del detrusor involuntarias coincidentes con un deseo miccional precoz. La capacidad vesical suele estar disminuida.
Se producen contracciones involuntarias (la contracción normal del detrusor ocurre cuando nosotros decidimos que es el momento de orinar), independientemente del momento y el volumen que tenemos en la vejiga.
Todos estos síntomas en ausencia de infección urinaria; no hay disuria, ardor al orinar y en ausencia de cualquier otra patología que pudiera justificar el cuadre (DBT, ICC). Para diferenciarlo le pedimos al paciente la cartilla miccional; que anote durante 3 días a qué hora orina y qué volúmenes.
La capacidad normal de la vejiga es de 350 – 500 ml. A los 150 ml se produce el primer aviso, que todos podemos postergar. A medida que aumenta el volumen, el deseo se hace más impostergable, pero no nos genera pérdida.
En hombres:
- Síntomas de VHA en pacientes con o sin obstrucción infravesical.
- Mejoría de síntomas VHA post resolución de OIU es del 35%.
Incontinencia urinaria de esfuerzo
Es la queja de pérdida involuntaria que ocurre ante el esfuerzo físico o el ejercicio o al estornudar o toser, o situaciones que implican un aumento de la presión abdominal. No hay alteraciones en el detrusor.
Mujeres: