Es una fractura poco frecuente (4%) y de difícil tratamiento que suele dejar secuelas.
Como en todo paciente politraumatizado se deberá evaluar en primera instancia el estado general del paciente y el compromiso vascular que puedan influir en el pronóstico. Ante la presencia de exposición ósea o lesión vascular, el tratamiento debe instaurarse en carácter de URGENCIA.
El tratamiento quirúrgico tiene como objetivo la reducción anatómica articular, la reducción del eje clínico del miembro, la fijación estable que permita la movilización precoz, la conservación de la vascularización y la prevención de la artrosis postraumática.
