Dentro de las fracturas del calcáneo se establecen dos grandes grupos: 1) las fracturas talámicas que son frecuentes, graves y difíciles de reducir; y 2) las fracturas extratalámicas que respetan la integridad del apoyo y son de mucho mejor pronóstico.
Las fracturas talámicas son más frecuentes en varones y se produce, en general como consecuencia de caídas desde una altura variable (mecanismo= compresión). Suele estar asociada a otras lesiones como fractura vertebral (muy frecuente, dolor lumbar asociado), fractura de platillos tibiales o fémur.
Afecta la articulación subastragalina y calcáneocuboidea, alterando el apoyo del retropié y el despegue de la marcha. El paciente refiere dolor intenso en el retropié y marcha claudicante.
El hundimiento del tálamo puede evidenciarse en la radiografía de perfil, sin embargo, se solicita siempre TAC para diagnosticar, comprender y tratar estas fracturas.

Debe instaurarse tratamiento quirúrgico precoz a pesar de su dificultosa realización (la estructura esponjosa del calcáneo frecuentemente no permite mantener la tensión del tríceps sural). La osteosíntesis dependerá del tipo de fractura.