Se produce por traumatismos generalmente con la rodilla en flexión → el impacto sobre la rótula es transmitido a los cóndilos en Y o T, provocando su desplazamiento en sentido lateral.
Clínicamente el paciente manifiesta dolor e impotencia funcional y se observa deformidad en la articulación (puede existir desviación en varo o valgo según del desplazamiento de los cóndilos).
Las fracturas muy desplazadas pueden presentar complicaciones vasculares y nerviosas por lo que es importante controlar pulsos, temperatura y sensibilidad.

El tratamiento consiste en tracción esquelética inicial que reduce anatómicamente la fractura y calma el dolor. Posteriormente se realiza el abordaje quirúrgico fijando la fractura con placas condíleas.