Son aquellas que se extienden distal al cuello quirúrgico hasta el extremo proximal de la paleta humeral.
Se presentan con mayor frecuencia en el adulto, producidas por mecanismo indirecto: caída en la cual el cuerpo apoyado sobre la mano hace rotar el miembro superior. Con el aumento de los accidentes, se vio un aumento de las fracturas por mecanismo directo, la mayoría de configuración atípica, localización variable y acompañadas de lesiones de partes blandas cerradas o abiertas.

Es muy importante evaluar el retorno venoso, viabilidad vascular, pulsos y dolor a la extensión pasiva, para detectar un síndrome compartimental.
Lesión nervio radial (15-20%) → síndrome de parálisis alta con déficit motor de supinación del antebrazo, imposibilidad de extender muñeca, pulgar y dedos restantes, y anestesia en dorso de antebrazo, muñeca, mano y dedos del sector radial.

Rx de frente y perfil, confirman fractura y posibilita establecer condiciones de estabilidad para indicar el tratamiento adecuado. Cuando resulte necesario, realizar incidencias oblicuas para determinar características del hueso fracturado, su condición de normal a patológico. En caso de condición patológica se puede indicar centellograma, TAC o RMN.
Tratadas incruentamente suelen consolidar en el 95% de los casos en un corto período (8 semanas) con recuperación funcional satisfactoria de las articulaciones vecinas. Está indicado en fracturas de 1 fragmento y sin desplazamiento.
Los métodos de tratamiento incruento son: