Es un procedimiento quirúrgico por medio del cual, dilatando la cavidad con líquido y a través de pequeñas incisiones, valiéndose de un dispositivo óptico y un método de iluminación, pueden visualizarse y tratarse diversas estructuras de una articulación.

Puede realizarse a cualquier edad, con anestesia general o local. Permite la exploración de toda la articulación y no solo del sector sintomático.
Puede efectuarse de forma ambulatoria y al ser un método con lavado continuo tiene mínima incidencia de infecciones.
La rehabilitación es inmediata y no deja cicatriz.
Indicaciones
Rodilla
Para explorar su totalidad es preferible la vía pararrotuliana interna o externa, y la instilación del líquido de dilatación y lavado puede ser a través de la cánula del artroscopio o por cánula independiente en la bolsa sinovial cuadricipital suprarrotuliana.
- Meniscos: rupturas traumáticas patológicas, degenerativas, por inestabilidad, desprendimientos meniscales, bloqueos articulares, meniscos discoideos sintomáticos, evaluación de meniscosectomías.
- Cartílagos: patología condral traumática, degenerativa, por inestabilidad, osteocondritis disecante, secuelas de osteonecrosis.
- Cuerpos libres intraarticulares: “ratas articulares”, cuerpos extraños.
- Sinovial: patología traumática, hipertrófica, degenerativa, reumática, gota, pseudogota, ocronosis, condromatosis, sinovitis vellonodular pigmentada, sinovitis hemorrágica…
- Rótula: condromalacia, luxación recidivante, subluxación, osteocondritis disecante, fracturas condrales agudas, secuelas de fracturas, desprendimientos, rupturas tendinosas…
- Cóndilos: fracturas, condritis degenerativas, osteocondritis disecante.
- Intercóndilo: lesiones agudas y crónicas del ligamento cruzado anterior y posterior.
Hombro
- Luxación y subluxación escapulohumeral.
- Lesiones del manguito rotador.
- Cuerpos libres intraarticulares.
- Artritis degenerativas, reumatoides, sépticas.