El 96% de los cánceres de pene son de estirpe epitelial (escamosos), asientan en glande, prepucio y surco balano prepucial, muy raramente se originan a nivel de los cuerpos cavernosos (2% - 3%).
4 % basocelulares, melanoma, sarcoma de Kaposi y tumores secundarios a leucemias y linfomas.
Epidemiología
Se presenta en hombres mayores de 50 años, rara vez en menores de 40 años.
Representa el 2% al 5% de los tumores urogenitales masculinos, pero su incidencia es variada, llegando en algunos países al 10 %, debido a que está directamente relacionado con los hábitos higiénicos y culturales y, en consecuencia, al estado socioeconómico.
Tiene mayor incidencia en personas de raza negra, África y países subdesarrollados, donde la edad de presentación es menor (4ta 5ta década en Indonesia, contra 6ta 7ma década en USA y Argentina).
Factores de riesgo
Existe una relación directa entre esta patología y factores irritantes y carcinogénicos que existen en el esmegma y que no han sido identificados todavía. Estos tumores ocurren más frecuentemente en países subdesarrollados, probablemente debido a su asociación con poca higiene y hábitos sexuales de alto riesgo.
De todo esto se desprende la importancia que tiene la fimosis como factor condicionante de esta patología porque condiciona la falta de higiene. El 90% de los carcinomas de pene es en pacientes con fimosis. Esta enfermedad, consiste en el cierre del orificio del prepucio con glande atrapado, conduciendo a la colección del esmegma (secreción que suele acumularse en los genitales y que procede del recambio celular, junto con el sebo proveniente de las glándulas de Tyson).
La circuncisión (postioplastia), así como la higiene, son medios que previenen el cáncer de pene. En pueblos con circuncisión ritual temprana no existe cáncer de pene. Si bien una buena higiene es efectiva y sin los riesgos propios de un procedimiento quirúrgico, como es la circuncisión; cuando existe fimosis, la circuncisión es necesaria para prevenir el cáncer de pene.
Hay estudios que muestran que en un alto porcentaje de tumores coexiste la lesión con condilomas provocados por la infección del virus del papiloma humano HPV tipo 16 – 18 (8-11-16-18 en clase).
También se asocia a TBQ, balanitis y balanopostitis a repetición y a las lesiones premalignas.
Enfermedades pre-neoplasicas
Son de patologías de carácter benigno que tienden a transformarse si se las deja libradas a su evolución natural, es por eso que se las trata con medidas más agresivas.
El tratamiento de las mismas por medios farmacológicos o físicos (electrocoagulación, laser) asociado a la postectomía (circuncisión), tiene indudable valor pronóstico; pero deben estar precedidos por una biopsia que certifique la entidad y descarte la neoplasia.
- Leucoplasia: Lesión blanquecina escamosa, brillante, bien delimitada producida por irritación crónica. Se presenta en glande o prepucio e histológicamente se caracteriza por hiperplasia del estrato espinoso. Tiene las mismas características que cualquier lesión leucoplásica del organismo. Su tratamiento es la circuncisión, exéresis, si está en un lugar complejo: biopsia, radioterapia.
- Cuerno cutáneo: está formado por tejido corneo maduro, es extremadamente raro. El tratamiento es la exéresis quirúrgica.
- Balanitis xerótica obliterante (liquen escleroso): es una patología frecuenta. Placa blanquecina, fibrosa, ulcerada o atrófica, ubicada en el extremo distal del pene generalmente: glande, prepucio y meato uretral (pudiendo provocar estenosis de este). Es frecuente en no circuncidados. Puede ser asintomático o relacionarse a síntomas asociados a estenosis de la uretra (obstrucción infra vesical) o el prepucio. El diagnostico se hace por biopsia y el tratamiento se basa en la exéresis quirúrgica (por ejemplo, si involucra al prepucio) pero si involucra al meato requeriría técnicas quirúrgicas más complejas como una meatotomía o dilatación uretral. Tratamiento esteroide.
- Carcinoma in situ:
- Eritroplasia de Queyrat: placa eritematosa, sobreelevada, de bordes netos, rojiza brillante en glande, prepucio o uretra, indolora, aunque podría estar acompañadas de prurito y dolor. En el 50% se presentan como lesión única. Se presenta en la quinta y sexta década. Su importancia reside en que el 10 % evoluciona a carcinoma escamoso. Tienen histopatología de carcinoma in situ, y no curan con tratamiento tópico local estándar. Diagnostico diferencial con psoriasis, liquen, candidiasis, balanitis, linfogranuloma venéreo, sífilis.
- Enfermedad de Bowen: conocido como carcinoma in situ de pene. Consiste en pápulas rojizas o violáceas en la piel del pene. De aparición más temprana que la eritroplasia, presenta pocas diferencias histológicas (Carcinoma in situ a células escamosas, involucra todo el espesor de la epidermis, llenándola en su totalidad con queratinocitos atípicos no queratinizantes. Debajo de la proliferación de las células Bowenoides que llenan el espesor total de la epidermis, se forman células columnares con núcleos pequeños uniformes en forma de empalizada sobre la membrana basal). La característica más importante, es su distinta localización ya que involucra estructuras pilosebáceas del pene (cuerpo del pene y periné) “piel seca”. Su capacidad de evolucionar a carcinoma (5%) es similar a la eritroplasia. Se asocia a: penes no circuncidados – fimosis, mala higiene genital, liquen escleroso atrófico, ¿HSV? 16-18-47. Es resistente a terapéuticas locales. Se debe controlar para descubrir el momento de la malignización y realizar la resección local. El tratamiento se realiza por exéresis completa o tratamientos menos agresivos (que deberán acompañarse de control cada 3-6 meses y biopsias frecuentes): destructivo local con láser, crioterapia, electrocoagulación, cirugía de Mohs (se reseca de a “fetas” el tejido comprometido hasta obtener una biopsia negativa).
- Papulosis Bowenoide: se trata de condilomas, pápulas, rojizas violáceas, pequeñas y de consistencia sólida, mediadas por el HPV 16. Duran de dos semanas hasta años. Los hombres tienen afectación del glande, prepucio y ano. Es una lesión precancerosa, pero de lento crecimiento. Es un cuadro clínico de aspecto inofensivo, pero con histoarquitectura desorganizada de tipo “carcinoma in situ”.
- Enfermedad de Paget: es idéntica a la enfermedad del pezón. El tratamiento es control estricto y exéresis local cuando se observan signos de malignización.