Es la inflamación de la mucosa del pene, surco balanoprepucial y el glande, de diferente etiología. La balanitis puede ser aguda o crónica. En todo paciente con balanopostitis crónica o recidivante se debe pensar en DBT.

Factores predisponentes

Tipos

Simple: generalmente de causa local, por falta de higiene, retención de esmegma en prepucios largos. Clínicamente se manifiesta por eritema húmedo de bordes difusos, con edema o sin este, con ardor o prurito intenso, comienzo rápido e insidioso y que puede acompañarse de descamación y secreción purulenta a veces fétida. Cuando es muy importante puede acompañarse de edema que origina fimosis con adenopatía regional. El examen bacteriológico determina la existencia de: estafilococos, estreptococos o enterococos. La histopatología es inespecífica y revela simplemente el proceso inflamatorio. El tratamiento es: lavajes externos con borato de sodio y tratar los factores predisponentes.

Erosiva circinada: por bacilos fusiformes y cocos. Después de un periodo de incubación de 8 días se instalan sobre la superficie del glande y cara interna del prepucio erosiones policíclicas no infiltradas rodeadas por aro blanquecino y recubiertas por una supuración amarilloverdosa abundante y fétida. El episodio dura de 4 a 8 días, puede existir linfangitis del dorso del pene y rafe y adenopatía inguinal bilateral. Tratamiento: baños con borato de sodio al 10% o de permanganato de potasio. Se caracteriza por ser recidivante.

Candidiásica: es muy común. En los extendidos se encuentra Cándida Albicans. Existe como saprofito en la mujer. La conforman lesiones eritematosas, de comienzo puntiforme con centro blanquecino que se desprende como pseudomembrana, quedado al descubierto múltiples erosiones. Se acompaña de prurito más o menos intenso y ardor. Tratamiento: lavajes con borato de sodio, cremas derivadas con imidazólicos a veces asociadas con corticoides según el estado inflamatorio.