Es una infección bacteriana que afecta las articulaciones que, de no ser tratada rápidamente, produce secuelas irreversibles.

Etiología y patogenia

En los niños predominan S. Aureus y Streptococcus, mientras que en el adulto se encuentra con más frecuencia el gonococo. También puede ser causada por gérmenes Gram negativos como Pseudomonas aeruginosa, E. coli y Salmonella.

Los mecanismos responsables de las infecciones son varios: diseminación hematógena, contigüidad del foco óseo y por inoculación directa.

Independientemente de su origen, la consiguiente respuesta inflamatoria da lugar a una sinovitis hipertrófica con alteración de la permeabilidad capilar. El líquido purulento se acumula y se interrumpe la normal nutrición del cartílago articular. Estas alteraciones, al aumentar la presión intraarticular, pueden interrumpir la circulación normal de la articulación.

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Clínica

La afección suele presentarse en forma aguda con los signos clásicos de inflamación monoarticular (calor, dolor, tumor, rubor) y mal estado general (fiebre, lengua saburral, astenia).

Al examen físico, signos inflamatorios y limitación funcional de la articulación. Es importante detectar presencia de contenido articular patológico (maniobra del choque rotuliano), en caso de detectarlo, deberá estudiarse características fisicoquímicas y bacteriológicas, a través de una punción articular (siempre antes de antibioticoterapia).

El avance del proceso séptico, junto con las modificaciones locales y los cambios histológicos, dañan sucesivamente:

*Pueden llevar a anquilosis fibrosa y luego a anguilosis ósea

Exámenes complementarios

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Diagnóstico diferencial