El pene es el órgano genital masculino por excelencia y su función más importante se relaciona con la cópula, para lo cual modifica su morfología cambiando del estado fláccido al de erección y a la inversa.
El tallo del pene se origina en las ramas isquio-púbicas, tiene una porción oculta o perineal (hasta el borde inferior del pubis) y otra externa o péndula, cuyo tamaño varía según su estado fisiológico (flacidez o erección). Su anatomía presenta tres estructuras anatómicas cilíndricas:
Tienen un sistema vascular en su interior tipo porta, no se capilariza, sino que es una estructura sinuosoidal cuya estructura ventral es la arteria cavernosa.
Poseen abundantes terminaciones nerviosas de naturaleza adrenérgica y colinérgica; y una gran variedad de vesículas, con acetilcolina, receptores alfa y beta-adrenérgicos, polipéptido intestinal vaso-activo (VIP), prostaglandinas, etc. Estas sustancias participan activamente en los mecanismos de la erección. Se acepta que la acetilcolina y el VIP activan la relajación del músculo liso produciendo vaso-dilatación y erección; mientras que los agentes alfa-adrenérgicos estimulan la contracción muscular lisa, provocando vasoconstricción y flaccidez.

Los tejidos eréctiles cavernoso y esponjoso son comparables a la estructura de la esponja y están formados por trabéculas fibroelásticas que delimitan pequeños espacios lacunares (sinusoides cavernosos).
La túnica albugínea contiene y protege el tejido eréctil, proporciona rigidez a los cuerpos cavernosos y participa en el mecanismo venooclusivo. Rodea a los cuerpos cavernosos.
La fascia de Buck engloba a los cuerpos cavernosos y esponjoso, junto con el paquete vasculonervioso dorsal, que va ubicado entre ambos cuerpos Cavernosos.
El aporte sanguíneo del pene es abastecido por las arterias pudendas internas (ramas de las arterias pudendas comunes, estas a su vez ramas de la ilíaca interna, de la ilíaca, provenientes de la aorta) que al ingresar al periné suministran tres ramas:

El drenaje venoso desde los tres cuerpos se origina en vénulas diminutas que provienen de los sinusoides periféricos ubicados inmediatamente por debajo de la túnica albugínea.
Estas vénulas transcurren en las trabéculas entre la túnica y los sinusoides periféricos para formar el plexo venular subalbugíneo, antes de emerger como venas emisarias. Estas se unen a las venas del cuerpo esponjoso formando las venas circunflejas que drenan en la vena dorsal profunda, y esto drena en el plexo preprostàtico.
Por otro lado, se encuentran la Vena cavernosa de (los sinusoides cavernosos), y la Vena bulbar que recoge la sangre de la vulva uretral. Estas, junto con la dorsal profunda, drenan en la vena pudenda interna. Durante la erección, la expansión de los sinusoides comprime a las venas emisarias sub-albugíneas contra la pared rígida de la túnica albugínea, provocando bloqueo del drenaje venoso. Este mecanismo venoclusivo o corporoclusivo y es el mayor responsable de la rigidez del pene.
